Religiosidad y fe, son motivaciones para viajar, para venir a Zamora, la ciudad del románico y de la Semana Santa.
Zamora es uno de los destinos que mejor representa la nueva espiritualidad.
la catedral
Una de las más importantes de España, e icono del románico zamorano. Famosa por su cúpula gallonada de estilo bizantino, y por su colección de tapices flamencos. Colección visitable que protagoniza la gran exposición “Tapices catedráticos”. Un gran Evento que se prolongará a lo largo de todo el año. Y que ya de por sí justificará una visita a Zamora.
una semana santa única
Declarada de Interés Turístico Internacional es uno de los acontecimientos más emocionantes e impresionantes de España. El paradigma de la religiosidad castellana. Unos días en los que la ciudad se transforma por completo y se llena de visitantes quintuplicando su población. Diecisiete cofradías que desde el Viernes de Dolores hasta el Domingo de Resurrección procesionan por las calles de Zamora. Momentos especiales son el Juramento del Silencio en el que la alcaldesa ofrece el silencio a la ciudad presidida por el Santísimo Cristo de las Injurias. La austeridad de la procesión de las Casas pardas y el canto del Miserere en la procesión del Yacente.
el mejor románico urbano
Hay 23 templos en el término municipal y 14 iglesias en el casco histórico. La ciudad con mayor número y calidad de templos románicos de Europa, en su mayoría abiertos y visitables. Lugares únicos para poder sentarse en silencio, cerrar los ojos y rezar o pensar. Además “ El Misterio del Románico” es “esa propuesta ideal” para entender por vía de las emociones y las sensaciones lo que el románico es, supuso y , sobre todo, supone desde el mundo de hoy.
el museo de la semana santa
Sobrio e impactante permite pasear entre 37 pasos y posibilita la cercanía de las figuras, algunas de gran relevancia artística como La Redención, de Mariano Benllure, La Lanzada de Ramón Álvarez y La Agonía de Juan Ruíz de Zumeta. Todas de gran valor simbólico.